La muerte de la pequeña beba, llamada Antonia, generó en la víspera una manifestación popular que llegó hasta las puertas de la casa del intendente y la comisaría más céntrica de esa ciudad ubicada a 320 kilómetros de la Capital Federal, donde los vecinos se enfrentaron con efectivos policiales y de Gendarmería, según denunciaron.
La madre de la beba, una joven de 24 años, esposa de un productor agropecuario de la zona, denunció que un grupo de delincuentes entró a su casa a robar y en ese marco taparon con una frazada a la beba, que no paraba de llorar, lo que derivó en su muerte por asfixia.
"Hay una beba fallecida, pero las causas nos las sabemos. Por eso fue trasladada a La Plata para hacerle la autopsia", remarcó esta mañana el intendente de Ayacucho.
En declaraciones a Radio Provincia, el jefe comunal remarcó: "Hay que ser prudente, no callar, pero no hablar de más cuando no se sabe. Tenemos que mantener la prudencia, la cautela, para no cometer atropellos en algún tipo de declaración, porque la verdad es que nadie sabe lo sucedido. En las próximas horas tendremos más certezas, es una cosa muy confusa". (Aninoticias).












